Expansores externos
Los expansores externos que van unidos al cuerpo se utilizan para lo que se conoce como alargamiento de miembros. Estos aparatos se colocan por fuera en la extremidad (p. ej. en una pierna más corta o curva) y se atornillan en la zona del hueso. El hueso, los músculos y las zonas blandas crecen y modifican su volumen.
Los expansores implantados se utilizan por ejemplo en la cirugía reconstructiva en lo referente al uso de un implante mamario (p. ej. tras la amputación del pecho por cáncer de mama). En este caso el expansor son almohadillas de plástico que se le implantan a la paciente bajo la piel para aumentar el volumen. Tras unos meses la piel ha crecido como consecuencia de la presión que el expansor ejerce de manera continuada sobre ella y se acaba formando una cavidad.
Tras retirar el expansor se coloca en esa cavidad un implante permanente de silicona que sustituye al tejido pectoral amputado Con la ayuda del expansor de piel implantado puede conseguirse que el propio cuerpo genere en la zona adecuada (p. ej. en la cara) tejido dérmico excedente que luego se le puede transplantar al paciente mediante operación sin peligro de rechazo, como podría ocurrir cuando el tejido procede de donantes






